CIMORA

TOMÁS TELLO

2020

Lanzamiento digital

Escribe: Francisco Melgar Wong

Cimora, el álbum más reciente del músico experimental peruano Tomás Tello, es un disco al que podría adscribírsele la categoría de ancestralismo abstracto. En sus mejores momentos, la placa nos permite escuchar cómo el artista se vale de diversas sonoridades que remiten a grabaciones de campo realizadas en una localidad indeterminada -aunque eminentemente rural y alejada de los enclaves cosmopolitas- para trabajarlas meticulosamente a través de técnicas asociadas con la música electrónica de vanguardia.

En piezas como “Danza del Monito”, “Hijo de un Flautista”, “Ello” y “Charango Post-Apocalíptico” encontramos registros de animales, ritmos de raigambre tribal, melodías de ascendencia andina y simulaciones de ambientes y paisajes naturales -a menudo procesadas y distorsionadas a través de diversas tecnologías contemporáneas- que el artista trabaja para generar entornos y mundos sonoros posibles.

El trabajo de Tello se inscribe en una tradición que se remonta a los compositores académicos de los años sesenta –César Bolaños, Edgar Válcarcel- y también al de músicos experimentales peruanos de los años setenta y ochenta, como Arturo Ruiz del Pozo y Miguel Flores, aunque en un plano artístico que trasciende lo puramente musical, también podría remitirnos a las pinturas que Fernando de Szyzslo realizó en los años sesenta, donde diversas marcas locales fueron inscritas en un lenguaje abstracto, pretendidamente moderno y universal. De un modo parecido, los materiales sonoros de Tello, aparentemente tomados de las culturas originarias precolombinas o de un entorno rural alejado de la urbe, son trabajados desde una perspectiva contemporánea que pretende trascender las fronteras regionales, políticas y nacionales al ser situados en un plano electrónico, ambiental y abstracto.